Los foros virtuales como herramienta de reflexión
Los
foros en Internet son también conocidos como foros de mensajes, de opinión o
foros de discusión y son una aplicación web que le da soporte a discusiones u
opiniones en línea, muy populares en los años 1980 y 1990. Por lo general los
foros en Internet existen como un complemento a un sitio web invitando a los
usuarios a discutir o compartir información relevante a la temática del sitio,
en discusión libre e informal, con lo cual se llega a formar una comunidad en
torno a un interés común. Las discusiones suelen ser moderadas por un
coordinador o dinamizador quien generalmente introduce el tema, formula la
primera pregunta, estimula y guía, sin presionar, otorga la palabra, pide
fundamentaciones y explicaciones y sintetiza lo expuesto antes de cerrar la
discusión.
Comparado con los wikis, no se pueden modificar los aportes de otros miembros a
menos que tengas ciertos permisos especiales como moderador o administrador.
Por otro lado, comparado con los weblogs, se diferencian porque los foros
permiten una gran cantidad de usuarios y las discusiones están anidadas, algo
similar a lo que serían los comentarios en los weblogs. Además, por lo general,
los foros suelen ser de temas más diversos o amplios con una cantidad de
contenido más variado y la posibilidad de personalizar a nivel usuario
Un foro en Internet, comúnmente, permite que el administrador del sitio defina varios foros sobre una sola plataforma. Éstos funcionarán como contenedores de las discusiones que empezarán los usuarios;
Enemigos del correcto funcionamiento del Foro Un foro en Internet, comúnmente, permite que el administrador del sitio defina varios foros sobre una sola plataforma. Éstos funcionarán como contenedores de las discusiones que empezarán los usuarios;
Los principales enemigos del correcto funcionamiento del foro y que un moderador debe controlar, son el spam (la publicación de mensajes no solicitados, generalmente publicitarios, de forma caótica o que van en contra de las reglas del foro), los troles (usuarios cuyo único interés es molestar a otros usuarios e interrumpir el correcto desempeño del foro, ya sea por no estar de acuerdo con su temática o simplemente por divertirse de ese modo), y los leechers (usuarios que solo desean aprovecharse).
Además los foros también pueden sufrir ataques de hackers y similares.
Otro problema que se presenta en ocasiones es el que producen los denominados arqueólogos (usuarios que se dedican a revivir post antiguos); los chaters (usuarios que en foros, chats, y otros medios, escriben en un lenguaje corto, simplificando palabras al igual que en el SMS, o que intencionalmente no respetan la ortografía, presentando una escritura poco comprensible por otros miembros del foro); los fake (usuarios que se hacen pasar por otros miembros); y algunos usuarios títeres (usuarios que están inscritos en el foro dos o más veces, haciéndose pasar por diferentes miembros)pero los administradores pueden acabar con esto mirando periódicamente las IP de los usuarios.
Forma de visualizar un foro
La forma de ver un foro puede ser llana, en la que las respuestas de una discusión se ordenan en forma cronológica; o puede ser anidada, en la que cada respuesta está vinculada con el mensaje original o alguna de las respuestas subsiguientes formando algo así como un árbol genealógico de discusión. Por lo general los foros disponen de formas de personalizar la apariencia a la que le resulte más cómoda al usuario e inclusive algunas formas mixtas.La educación actual tiene a su alcance novedosas herramientas para trabajar a distancia, con ventajas y desventajas respecto a la que se utilizan en una experiencia presencial. Los foros virtuales son espacios idóneos para el intercambio de ideas y, como tales, pueden ayudar al individuo a cotejar sus propios esquemas de pensamiento con los de otros. Para llegar a estos objetivos se deben cumplir con ciertos requisitos, entre los que se encuentran: un planteamiento del tema que sirva de disparador, un moderador que dé seguimiento activo al intercambio de ideas, un grupo de alumnos comprometidos con el proyecto y un contexto educativo que provea las herramientas necesarias para llevarlo a cabo. En suma, se requiere de una estrategia completa que considere todos los aspectos que entran en juego dentro de su desarrollo.

Los
foros virtuales pueden ser espacios de discusión, de intercambio de ideas y
como tales, ayudar al individuo a cotejar sus propios esquemas de pensamiento
con los de otros, con las realidades que le rodean, propiciando de esa manera
el desarrollo del pensamiento crítico. Pero, ¿es esto así? ¿Realmente se llega
a una exposición y argumentación profunda o las opiniones que se vierten son
superficiales? ¿Hay un verdadero compromiso de los participantes por explorar
el tema? ¿Qué factores inciden en que se llegue al objetivo deseado?
A
estas preguntas se aúnan otras dificultades. Existe el riesgo de que el manejo
del lenguaje escrito no sea dominado por los participantes, dificultándose así
la transmisión del pensamiento. A este primer peligro se suma la pérdida de
matices sutiles de la comunicación no verbal y de la calidez del contacto
humano. Es ineludible analizar si estos obstáculos pueden superarse, si del
planteamiento ideal y teórico de los foros puede desprenderse una experiencia
real y significativa.[1]
Algunas precisiones
Un
foro, dentro de un contexto comunicativo presencial, es considerado “un tipo de
reunión donde distintas personas conversan en torno a un tema de interés común.
Es, esencialmente, una técnica de comunicación oral, realizada en grupos, con
base en un contenido de interés general que origine una
‘discusión’” (Wikimedia, 2009). La misma fuente señala que la
discusión suele ser dirigida por un moderador y que tiene como objetivo conocer
las opiniones sobre un tema concreto. En la versión virtual de este concepto,
específicamente considerada en un ambiente educativo (Bates & Poole, 2003),
se señala que un foro en línea es “el área de un sitio Web donde un grupo de
estudiantes y un instructor pueden discutir un tópico o grupo de tópicos
alrededor de un tema común”. Los autores consideran dos tipos de foros: el
síncrono, cuando todos participan al mismo tiempo, y el asíncrono, donde los
alumnos se conectan para introducir sus opiniones en diferentes momentos. En la
gran mayoría de las ocasiones, las participaciones se hacen de manera escrita.
Como
se puede observar, en ambos entornos se encuentran muchas similitudes: un
grupo, un moderador, un tema, una discusión. La diferencia estriba en el código
que se utiliza: en el primer caso es oral, en el segundo, escrito.
Comunicación en entornos virtuales
Si
bien las nuevas tecnologías hoy día no hacen obligatorio el uso del lenguaje
escrito como código de comunicación[2], una rápida
navegación por el espacio cibernético hace evidente cómo buena parte de las
herramientas descansan en él. Hoy por hoy, las palabras son el recurso inicial
de búsqueda, la manera más directa de encontrar respuestas y la estrategia más
común para el intercambio de información e ideas. Este hecho obliga a los
participantes de un foro de discusión virtual a avanzar en el dominio del
código escrito para lograr transmitir claramente sus pensamientos dentro de
este entorno. “Las lenguas,
obsérvese el uso del plural, son los vehículos básicos de la información y de
la comunicación en una sociedad multicultural y plurilingüe. Las lenguas están
constantemente presentes; el dominio de la lengua es básico para el desarrollo
intelectual y la capacitación profesional de los individuos, … y, lo que es más
importante, para el empleo profesional de argumentaciones, narraciones,
exposiciones y toda la amplia gama de géneros y subgéneros que tienen como base
comunicativa el idioma (Blecua, 2002).”
Los
estudiantes deben ser conscientes de las ventajas que la lengua escrita aporta
a la experiencia: se puede corregir y rehacer el texto, se puede escoger cómo y
dónde se quiere leer (en qué orden, velocidad, tiempo, espacio…), es duradera
(queda grabado en un soporte estable y perdura). También de sus posibles
desventajas: no hay interacción durante la composición del texto (el escritor
no puede saber cuál es la reacción del lector o si comprendió lo escrito), no
se tienen códigos no-verbales que refuercen o aclaren el mensaje, el contexto
se va creando a medida que se escribe (Cassany, 2005). Los foros de discusión
en un entorno educativo requieren, adicionalmente, de un manejo más formal que
el utilizado en las redes sociales o el chat,
por lo que sus participantes deben adecuar su vocabulario y redacción.
El pensamiento crítico
La
reflexión, entendida como la “Capacidad del ser humano, proporcionada por
su racionalidad, que le permite pensar detenidamente en algo con la finalidad
de sacar conclusiones” (Wikimedia, 2009) significa ya un desarrollo del juicio,
y es una primera meta a lograr si una discusión tiene alguna utilidad en el
ámbito educativo. En el objetivo se señala también el desarrollo del
pensamiento crítico, ¿es esto lo mismo?
En
este trabajo, el pensamiento crítico se concibe como el conjunto de habilidades
cognitivas y disposiciones mentales que llevan a quien lo pone en práctica a un
razonamiento autorregulado en donde saca conclusiones propias o grupales
únicamente después de haber interpretado, analizado y evaluado la información a
su alcance y haber hecho inferencias a partir de este proceso para, así,
poderla explicar. La definición, basada en el trabajo Pensamiento Crítico: ¿Qué es y porqué
es importante? (Facione, 2007), deja ver el profundo alcance que se
pide a los foros virtuales como fin último.
El foro ideal
Después
de considerar los conceptos anteriores, se puede pensar que un foro virtual
ideal, dentro del contexto de este ensayo, es aquel en donde un grupo de
estudiantes y su profesor/moderador utilizan el espacio de una plataforma electrónica
para intercambiar ideas escritas alrededor de un tema, de manera reflexiva,
para llegar a conclusiones después de haber interpretado, analizado y evaluado
la información vertida por el conjunto de los participantes.
Los participantes
La
estructura del aula virtual lleva de por medio el requisito de un docente a
cargo de una Unidad de Enseñanza Aprendizaje, por lo que ambos participantes
están dados. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que la figura del profesor es
también de moderador. Su importancia queda manifiesta en el comentario de esta
alumna:
Se
repiten muchas ideas. Muchos comentarios son sólo por cumplir con las 3
participaciones obligatorias. No se da seguimiento siempre a las ideas de otras
personas sino que sólo quieren dar su opinión. No siento que se aporten
muchas cosas interesantes.
Paola
del Castillo[3]
El
trabajo del moderador es guiar la discusión de manera que se oriente a los
alumnos que no profundicen, que se recuperen opiniones interesantes que ayuden
a que, como se busca, se lleve a cabo una reflexión. Se aprecia un interés de
la estudiante por un intercambio fructífero, pero frustrado en parte por sentir
que los otros no se tomaban en serio la actividad. Una interacción frecuente,
en la que el moderador tome parte continua en el diálogo se revela
indispensable.
Respecto
a la participación de los alumnos, los comentarios del grupo reflejan algo
interesante, diez de veinticinco resaltaron el aspecto que aquí se apunta:
Muy
buena comunicación, y se evitaba uno la pena de hablar en público…
Adrian
Velázquez
No
todos lo marcan como un problema personal, pero sí notan la participación de
compañeros que usualmente permanecen en silencio durante las sesiones
presenciales. Es una gran ventaja que de ninguna manera se puede desdeñar.
· El tema a discutir
El
intercambio de ideas, si quiere llegar a la riqueza que se pretende, debe ser
significativo para los alumnos; es el disparador de su interés, por lo que el
foro debe iniciar con un tema y una estructura que motive la participación de
sus integrantes. En el caso particular, los foros incluían una instrucción general
para todos:
Se
requieren, mínimo, tres participaciones.
- Respondes las preguntas planteadas.
- Comentas respuestas de tus compañeros.
- Sacas una conclusión personal.
El
foro se cierra el viernes 22 de mayo a las 23:55.
Si
bien la intención de esta estructura busca garantizar el debate, ya la cita de
Paola Avendaño muestra algunos problemas. Adicionalmente, se recupera otro
comentario:
Es
muy tardado andar revisando los foros y leer todos los posts que casi siempre
llegaban de un solo golpe horas antes de la hora del cierre.
Alejandro
Almada
Esto
evidencia dos problemas: falta de compromiso por parte de los alumnos, quienes,
si no plasman sus ideas a tiempo, no logran enriquecer al grupo; y la
consideración del número de participantes. Bates & Poole (2003) recomiendan
de 20 a 30 integrantes, y comentan que, una buena discusión, toma de siete a
diez días para fortalecerse, por lo que aconsejan que su duración sea de
aproximadamente tres semanas.[4]
Adicional
a la instrucción general, cada tema incluía un planteamiento específico, con
objetivos y orientaciones para iniciar la discusión, por ejemplo:
Foro
El porqué de las cosas
Objetivo:
Identificar
y analizar los diferentes factores que dispararon la selección de las imágenes
de cada ámbito cultural (personal/infancia, familiar/global, etc.):
- Aquellos en que el vínculo se establece con una imagen preexistente.
- Aquellos en los que la imagen fue seleccionada para plasmar visualmente una experiencia o ejemplificarla.
Reflexionar sobre las diferentes dimensiones del contexto cultural al comparar
los referentes individuales con los de los otros integrantes del grupo.
Conclusiones
Los
aspectos analizados ayudan a sacar varias conclusiones para que los foros
virtuales cumplan el objetivo último de contribuir a la reflexión y el
desarrollo del pensamiento crítico. Desde el punto de vista de esta autora,
quedarían jerarquizados de la siguiente manera:
- Un planteamiento del tema que sirva de disparador para una discusión significativa para los alumnos. De acuerdo a lo que se pide, se obtendrá una mejor o peor respuesta.
- Un moderador que dé seguimiento activo del intercambio de ideas e intervenga para reorientar y canalizar la discusión. Si se trata de un esquema 100% virtual, que guíe al grupo para llegar a conclusiones fructíferas.
- Un grupo de alumnos comprometidos con el proyecto, que contribuyan con entusiasmo y en el tiempo adecuado. Contrariamente a lo que recomiendan Bates & Poole (2003), mi percepción sería de 15 a 20 participantes.[5]
- Un contexto educativo que provea las herramientas necesarias para llevarlo a cabo. Con esto no solamente se deben considerar las tecnológicas, sino también las formativas, el manejo del código escrito en el nivel de la educación superior ya no debería mostrar rezagos previos, sin embargo, si se detectan, es preciso subsanarlos.
Una
estrategia completa, que abarque todos los puntos mencionados, aunque no llegue
a ser una garantía, sí ayudará en mucho a superar los obstáculos que puedan
surgir en el camino. Los foros virtuales de discusión tienen todo el potencial
para convertirse en una herramienta tecnológica fundamental para el desarrollo
de un espíritu crítico, muy necesario en el mundo actual.
Bibliografía
Definición
de. (s.f.). Reflexión.
Recuperado el 24 de octubre de 2009, de Definición.de:
http://definicion.de/reflexion/
www.ttm-espana.com/view.php?page=foro_virtual&lang=es
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